La Luna en Ascendente.
Crea una identidad atónita, distraída ante la realidad de la vida, normal en personas tímidas, sentimentales y de compañía agradable, no obstando la introversión de su
carácter.
Los sujetos que nacen mientras este cuerpo celeste ocupa la cúspide de la casa primera, demuestran pronto un tacto exquisito en sus
relaciones sociales y gran discreción en todas sus acciones.
La
Luna en los signos:
— Del
Fuego (
Aries-Leo-Sagitario): Ambiciones no sólo desproporcionadas, sino también disparatadas; pasiones cálidas y acciones e ideas muy estimulantes.
— De la
Tierra (
Tauro-Virgo-Capricornio): Emotividad resuelta, razonamiento en las relaciones afectivas,
afinidad en los contactos familiares y sentido práctico bien desarrollado.
— Del
Aire (
Géminis-Libra-Acuario): Inquietud indomable, poca sinceridad en el amor e incitación continua para cambiar de ambiente y formas de vida.
— Del
Agua (
Cáncer-Escorpión-Piscis): La hembra gozará de maternidades felices y partos fáciles, estando bien predispuesta para tener una prole numerosa.